DIA MUNDIAL CONTRA LA ABLACIÓN
Para que hablar si ves esto?
Para que hablar si ves esto?
Hay un anuncio en la tele donde aparece un tipo bastante pijo, media melena con flequillo estudiadamente dejado caer a un lado, que habla de su casa perfecta (y se ve una mansión de cinco hectáreas, aparte los jardines, 30 habitaciones y 8 cuartos de baño) y de sus perros perfectos ( y se ven dos perros que parecen cebras, supergrandes, elegantes y aparentemente capaces de pedirle en inglés un bloody mary al mayordomo).
También habla, era de esperar, de su mujer perfecta Y entonces aparece una hembra que reclinada en una chaise longue o como se diga, enseña las piernas, aunque tiene dos como todo el mundo, y mira a la cámara poniendo morritos y batiendo las pestañas como para constipar a quienes suspiran por sus encantos.
El spot termina cuando la imagen enfoca un coche, el que se pretende vender, que por analogía también es perfecto, aunque parece ser que no pertenece al pijo en cuestión sino a su vecino, que no tendrá ni casa, ni perros, ni mujer, pero tiene un coche tan guay que ante él las perfectas posesiones del pijo no pueden competir.
Hay mensajes en el dichoso anuncio, que lo hacen candidato a ser denunciado no se si sólo por sexista, o también por estúpido aunque parece ser que esta cualidad no está penada por la ley.
El primero que la mujer, -su- mujer, es suya. Una posesión, como la casa o los perros, que se compra con dinero, y por lo tanto se puede vender o alquilar. Su mujer, y las demás también, porque ya se sabe que todas somos iguales, cositas dotadas de movimiento y sonido, que se compran en el mercado, cada cual según su capacidad adquisitiva y sobre la cual se poseen poderes absolutos para reformarlas como a los pisos, para adiestrarlas como a los perros. Lo que haga falta. Hasta sacrificarlas, si se ponen tontas.
El segundo mensaje: que su mujer es perfecta, como su casa, como sus perros…Y no porque sea inteligente, sincera, divertida… sino por otros factores que son los que resaltan en los dos segundos en que es protagonista, a saber: porque tiene una cara y es de suponer que un culo, absolutamente perfecto, sin mácula, ni defecto. Porque su gesto es sumiso, pasivo y complaciente y porque no habla, ni piensa, ni siente, ni exige, ni sufre, ni disfruta…, porque no es un ser humano, sino, y volvemos al primer mensaje, una posesión sin derechos ni sentimientos.
El tercer mensaje que se envía, es, que aún siendo su mujer perfecta, para los criterios descerebrados de nuestro pijo snob, no puede competir ,como no lo hace la mansión ni los perros, con un coche alemán, de última generación. Es el coche el que gana, y también su dueño, el vecino con cara de gilipuertas que puede que sea gay, dueño de un canario y viva de alquiler pero conduce el coche que todos deberíamos querer comprar.
En fin, no es para tanto, dirán algunos. Ganas de sacar punta. Manía persecutoria que os ha dado a las mujeres que habeis perdido el sentido del humor y veis afrentas donde sólo hay cariño Solo es un anuncio, si, pero quizás con más carga educativa que todo el esfuerzo de un maestro/a durante un curso entero. Porque aunque digan que nadie ve los anuncios, es más cierto que es la publicidad quien en gran medida educa o deseduca a nuestra infancia y a nuestros jóvenes.
Solo dura tres segundos, pero su mensaje no tiene nada de cariñoso, ni de gracioso sino que es extremadamente perjudicial para la salud mental de toda la sociedad y puede ser letal para las mujeres en algunas tristes ocasiones.
Bien cierto es que desde los tiempos del “Soberano, es cosa de hombres”, hemos avanzado mucho. Pero anuncios como éste demuestran que queda camino por recorrer hasta que desaparezcan estos estereotipos ridículos y peligrosos de las mujeres y verlos cause el efecto automático de rechazo hacia el producto que nos quieren colocar.
La política norirlandesa, Mrs Robinson, conservadora y beata, mujer del primer ministro, fue pillada con las manos en la masa, o dicho metafóricamente, en el trasero de un joven amante para el que había desviado alegremente, como quien no hace nada, entre sermón y sermón, la nada desdeñable cantidad de 55000 libras para
montarle un bareto y asegurar su futuro.
El pollo que se ha montado ha sido considerable como es de suponer. Pero es curioso analizando los comentarios , percibir que lo más criticable de su actitud para algunos, no es que robara y defraudara, que fuera una corrupta y una aprovechada además de una mentirosa que aprovechaba su status político para satisfacer intereses personales. Tampoco motiva los comentarios más contundentes el que fuera una hipócrita, una farsante que hacía lo contrario de lo que predicaba y exigía. Que insultaba a los homosexuales igualándolos a los pederastas, y ante la paliza recibida por uno de ellos, citaba la Biblia para justificar su castigo.
Para algunos lo más grave es que engañara a su marido poniéndole los cuernos con un amante jovencito. Que fuera una adúltera pecaminosa, protagonizando el más antiestético de los engaños, el de la mujer vieja que seduce a jovencito imberbe. Y siendo cierto que traicionar al marido es asunto feo, está mal y no dice mucho de su sinceridad y su ética, también es verdad que no deja de ser un asunto personal entre ella y su pareja, el resignado esposo que, por cierto, es el primer ministro y ha tenido que dimitir provisionalmente, no por ser la parte ignorante de la deslealtad matrimonial, sino precisamente por la parte “pública” de su desliz, el desvío de fondos, ante el cual como primer ministro no supo reaccionar con justicia imparcial y ejemplar.
El adulterio es indicador del talante moral de una persona, de los valores con los que se rigen sus relaciones personales, pero no es en sí mismo un delito, ni contra la pareja, ni contra la sociedad. Y su juicio se debería circunscribir al ámbito privado de las personas, aunque esto sea difícil para los personajes públicos, siempre en el escaparate. Sin embargo, podría pensarse que en este caso y en otros similares, se está utilizando distinta vara de medir para unos que para otras.
Vease otros casos de adulterios flagrantes, Berlusconi el hortera, Clinton, el viejo verde, que han superado estos pequeños episodios sin pagar demasiado precio, no como sucede por cierto con las mujeres de Afganistán, Nigería o Arabía Saudí donde el adulterio , -sólo el de ellas, ojo- puede ser motivo de lapidación, que es una forma de morir bastante cruel y dolorosa.
Así pues, si es adúltera que se entienda con su marido para solucionar el conflicto entre las paredes de su residencia oficial. Aquí caben acuerdos y negociaciones, liquidación de deudas y cargo de intereses que no nos conciernen a nadie y por los que nadie, ni siquiera su pareja, tiene derecho a castigarla.
Pero ha quedado demostrado que es también una ladrona corrupta que gastó dinero que no era suyo apropiándose de él por sus contactos políticos y también una mentirosa hipócrita porque predicó lo que no creía , defendiendo valores que luego no practicó. Y por ello debe pagar un precio justo que resarza a los electores que confiaron en ella cuando le dieron su voto. Por ejemplo, la desaparición de la escena política dejando sitio a otras mujeres y hombres que sean honestas y persigan intereses legítimos.
Esa es la manera de conseguir que hombres y mujeres seamos iguales incluso en el momento de establecer las consecuencias de los errores voluntarios o accidentales. Fijando un precio igualitario y no discriminatorio, por las maldades que cualquiera podemos cometer y separando los deslices privados de los que se debe responder en la intimidad, de las deshonestidades públicas que deben ser castigadas con la misma dureza y ejemplaridad, sean hombres o mujeres quienes las cometieron.
( solo 1 de cada 50 tiene trabajo fijo), con más muertes por maternidad ( 670 de cada 100.000)… donde reina la corrupción y no existe ningún tipo de red social protectora. Sus consecuencias son allí mucho más duras y crueles, que en otros países ricos, véase Japón, donde cuando la tierra se mueve, muere menos gente.
Quizás esperan que bajemos de las colinas, a galope tendido y cabelleras al viento, dispuestas a pasar a cuchillo a nuestros ancestrales enemigos. Quizás se asoman cada mañana a la ventana para vernos llegar a nosotras, a las mujeres, levantadas en pie de guerra, desarrapadas, asilvestradas y aullantes. 
Les vendría bien para alimentar sus ofendidos y heridos sentimientos fruto del miedo que sienten ante las feministas insurgentes que cada vez se vuelven más atrevidas, más insultantes, más poderosas. Esas feministas que ya no pasan una, y que se creen que pueden conseguirlo todo. Que se alzan como un tornado contra cualquier inocente desprevenido que expresa con total espontaneidad y nunca con mala intención el último pensamiento sobre el apasionante y eterno tema de las relaciones entre hombres y mujeres. O tal como ellos lo ven, sobre la guerra entre hombres y mujeres, donde el ganador, y así lo dice la historia que respetan a pies juntillas, siempre fue él, porque era el mejor, el más listo y el más fuerte.
Por eso en estas últimas semanas parece que se hayan puesto de acuerdo un puñado de mentes preclaras, que no son precisamente personas anónimas y carentes de responsabilidad social, sino respetables arzobispos e iluminados jueces, que uniéndose a la causa ya defendida fervorosamente por algún que otro escritor de dominical, han expuesto firme y serenamente su tenaz oposición a la “dictadura de las feministas”, su denuncia de las perversiones y abusos que la Ley Integral contra la Violencia de Género está generando y su convicción de que las pérfidas abortistas merecen sufrir abusos como castigo a su maldad.
Entienden que estas opiniones son respetables y legítimas, con perfecto encaje en un sistema garantista de los derechos, con especial mención del derecho a opinar con completa libertad. Y se sienten incapaces de entender a esas exaltadas feministas histéricas, enemigas de la depilación y de dudosa identidad sexual, que se han rasgado sus feas e inapropiadas vestiduras, exigiendo que su incuestionable libertad de opinión se vea limitada por el respeto a las leyes y , yendo todavía más lejos, se sustente en datos objetivos y demostrables, por ejemplo el número real de denuncias falsas, (ya que no les vale el número aportado por el CGPJ, que se les queda corto) o el exacto número de inocentes que han pisado los calabozos, al amparo de esa Ley denigrante, cuyo efecto protector para las mujeres al parecer no tiene ningún interés, ni viene al caso. Es evidente el mayor peso en la balanza de las posibles lesiones causadas en el honor y la sensibilidad de los hipotéticos inocentes injustamente acusados por el uso fraudulento de la ley frente a la relativa importancia de las vidas de algunas mujeres que pudieron ser salvadas gracias al funcionamiento eficaz de la misma.
Si de algo sabemos las mujeres es de resistir y ganar. De resistir las provocaciones estúpidas y sortear los desafíos tramposos. Conocemos la importancia de maniobrar para conseguir la óptima posición y los mejores aliados capaces de darnos la victoria en las batallas más importantes. Si algo hemos aprendido las mujeres es a ser estrategas en esta guerra contra los prejuicios y la estupidez, aguantando heridas superficiales para superar los golpes más letales. Lo cual no tiene nada que ver con la sumisión, o la tolerancia, o la rendición, sino fundamentalmente con la inteligencia y con dos sentidos vitales que las mujeres hemos desarrollado de forma preferente: el sentido práctico de la vida y el sentido del humor .Con el primero hemos sobrevivido y aspiramos ahora también a vivir. Con el último, desactivamos las burdas provocaciones de quienes quieren hacernos aparecer como trastornadas majaderas, de escasa o nula credibilidad que inventan fábulas para poder ser víctimas y reclamar la compasión ajena.
Por eso, no será hoy cuando las hordas de feministas perturbadas atacarán lanza en ristre y puñal en la boca, a quienes las esperan aterrados.
De Pilar López Díez , Doctora en Ciencias de la Información. Especialista en Comunicación y Género,tomo prestado el final de su artículo ""Elpostmachismo se revuelve" porque me parece que pone de manifiesto una realidad preocupante que no hay que desdeñar.
"Pero hay una parte no desdeñable de hombres, significativa porque se hacen oír a golpe de artículos y piezas en los medios y a través de comentarios virtuales, hostiles e insultantes contra las mujeres, que se están moviendo para entorpecer el proceso. Entre ellos se encuentran maltratadores todavía no descubiertos (recordemos los dos millones aún no denunciados); personajes que después de un primer momento de estupor, cuando no daban crédito a lo que veían y oían (se empezó a hablar de mujeres maltratadas cuando muchos de ellos las venían sometiendo con total impunidad y naturalidad desde hacía décadas) se han visto obligados a diseñar otro tipo de estrategia más eficaz que la burda negación del problema. Son quienes han diseñado la ofensiva del “sí, pero no”. Admiten que hay bárbaros machistas, abusadores viles, que merecen un castigo (ya no es posible, al menos en España, negar los daños más cruentos), pero reducen tanto las cifras, que se trataría, según ellos, de un problema menor, “de una violencia más, como otras muchas; ni más ni menos”. Dicen defender a esas “pocas” mujeres que, por culpa de las medidas actuales, no pueden ser protegidas por la cantidad de recursos distraídos hacia las que, dicen ellos, fingiendo y poniendo denuncias falsas, acaparan los medios disponibles. Es un sector minoritario pero cada vez más presente, cuyo objetivo consiste en desactivar y entorpecer el camino de la igualdad en el que muchas mujeres y cada vez más hombres, se están involucrado.
No estamos yendo demasiado lejos; sólo los delincuentes que utilizan la violencia van demasiado lejos. Hay hombres que entienden y defienden la lucha de las mujeres. Ojalá sigan confiando en la justicia de sus reivindicaciones. Y que las manifestaciones que empiezan a verse de postmachismo no pasen de ser una excepción."
ALECCIONADOR TEXTO PARA COMPRENDER PORQUE LA IGLESIA APRECIA TANTO A LAS MUJERES.
Los santos retratan a las hijas de Eva (Eduardo Galeano)
San Pablo: La cabeza de la mujer es el varón.
San Agustín: Mi madre obedecía ciegamente al que le designaron por esposo.
Y cuando iban mujeres a casa señales de la cólera marital, les decía:- Vosotras tenéis la culpa.
San Gerónimo:Todas las mujeres son malignas
San Bernardo:las mujeres silban como serpientes.
San Juan Crisóstomo:Cuando la primera mujer habló, provocó el pecado original.
San Ambrosio: si a la mujer se le permite hablar de nuevo, volverá a traer la ruina al hombre
¿QUE SE PUEDE ESPERAR DE UNA IGLESIA QUE SANTIFICA A ESTOS HOMBRES?
No creo en realidad que los principios condicionen los finales. Ojalá todo fuera tan sencillo y obedeciera a reglas tan poco complejas. Pero no está mal empezar un año con buen pie para confiar en que habrá un reparto equitativo de alegrías y tristezas. Yo lo he hecho.
Cerca del mar, lo cual ya se está convirtiendo en una tradición digna de mantener En un día frío y ventoso con un agua bravucona y grisácea, de mucho ruido y poderío que no tiene nada que ver con la playa amable y acogedora del verano.
Comiendo algo especial, un arroz meloso de marisco "ciego", que yo no guisaría ni muerta dadas mis habilidades. El placer de comer algo tan bueno , hasta chuparse literalmente los dedos , no tiene precio. Bueno, sí lo tiene, pero un día es un día.
Y el amor. Tan glorificado y tan devaluado. Tan difícil y tan laborioso. Buscado y temido. Complejo y sencillo. Agotador y energizante. Que libera y esclaviza. Para vivir sin soledades, es la mejor opción.
Me alegro mucho de empezar así el 2010.
En un día como hoy, es de cajón que solo hay dos temas de los que hablar: del año que se va, o del año que empieza.
No hay más. So pena de dar el cante, no queda más remedio que ceñirse a lo previsto porque cualquier otra cosa desentonaría, chirriaría, en medio de esta marea, asfixiante, todo hay que decirlo, de resúmenes y balances siempre acompañados, para compensar, de la correspondiente expresión de buenos deseos y propósitos que nos invade a todos. Digo compensar porque supongo que así se pretende demostrar que no somos tan idiotas como para no aprender de los errores cometidos, aunque luego inevitablemente los cometamos año tras año.
Para empezar hay que resaltar un dato doloroso: faltan 67. Son aquellas a las que asesinaron sus parejas o exparejas, las que perdieron la vida apuñaladas, quemadas, atropelladas o golpeadas por algunos hombres crueles con los que tuvieron la mala suerte de cruzarse. Son las víctimas de esa violencia de género cuya existencia quieren negar algunos listos como ese Juez que vomita estupideces pretendiendo que la existencia de abusos legales difumine una realidad mucho más repulsiva y criminal que no debiera discutir sino se quiere ser cómplice de ella .
Pero pongámonos optimistas, que mañana toca fiestón: en este país donde se levanta una piedra y sale un obispo, se ha conseguido aprobar una Ley de salud Sexual y Reproductiva que está escrita en femenino y no sólo por los derechos que consagra sino porque se ha hecho pensando en el interés prioritario de las mujeres, en su derecho a ser dueñas de su cuerpo, de su maternidad y su vida sexual. Claro que esta ley la ha impulsado el Gobierno de España, porque el valenciano, el de Camps I, el trajeado, lo que ha aprobado es una Ley de Maternidad que prima a los no nacidos sobre los que ya están en este mundo, a las hipotéticas madres futuras sobre las que ya lo son, dándoles a las primeras, sólo por dar positivo en el Predictor, preferencias en materia de ayudas, becas o subvenciones, lo que choca de frente con el desprecio olímpico con que se trata a las que tienen a la prole a casa con urgente necesidad de comida o educación.
Y ha habido también un puñado de mujeres, nada de llamarlas ramillete en plan cursi, que han conseguido en 2009 ponerse el mundo por montera y ganarse con todos los derechos y en base a su esfuerzo personal, premios y honores sobradamente merecidos, o realizar hazañas que nadie, hombre o mujer, había conseguido, o también ocupar sillones que no habían sido diseñados para culos femeninos porque allí donde se toman las decisiones es difícil que se haga sitio a las mujeres.
Igual sus nombres no suenan mucho o sólo un poquito y desde luego no están todas las que son, aunque son todas las que están.
Hablo de Amaya García, Premio Ortega y Gasset de Periodismo o Edurne Pasaban que subió al Kanchejunga que es su duodécimo pico de 8000 mtos. Es Arantxa Quiroga, Presidenta del Parlamento Vasco y Angeles Caso, ganadora del Premio Planeta, o Anna Corbella la primera mujer en cruzar el Atlántico en solitario, o Patricia Ortega la primera mujer teniente coronel en el Ejercito de España que hay gustos para todos.
Hay otras como Milagros Calvo, que entra en el Tribunal Supremo o la magistrada Clara Martínez de Careaga que tomó posesión en la Sala Militar del Supremo o Cristina Manresa, comisaria de los Mossos d’Esquadra.
Porqué no nombrar a Laura Cano , al frente de una comisión de la Sección Especial de las Fallas de Valencia o Maria Luisa Muñoz Díaz, La Nena, que ha sido la primera mujer gitana que consigue la pensión de viudedad. Se tardará en olvidar a Aminetu Haidar, la que ha rescatado la dignidad de la resistencia pacífica ante las injusticias.
Deberíamos levantarnos el sombrero, caso de llevarlo, ante ellas, porque no hay duda de que lo han tenido difícil, como todo el mundo, pero un poco más por ser mujeres, capaces de todo pero merecedoras de poco, necesarias pero invisibles, amadas pero no apreciadas justamente.
Mi más ferviente deseo es que para el 2010 haya muchas más, que aunque no seamos las mejores, ni las primeras, actuemos como mujeres valientes, responsables y orgullosas dispuestas a no renunciar a nada para poder ir abriendo caminos con generosidad a las que vienen detrás.
Una mujer puede ser una excelente presidenta de la República y ejercer un liderazgo político que transforme a la sociedad y la cultura ( Fuente Amecco Press)
"Chile está cerrando una etapa inédita. El país se encuentra en proceso de elección del continuador de Michelle Bachelet, una presidenta que deja el gobierno con más del 80% de aprobación popular, que no ha intentado perpetuarse en el poder, que hizo ahorros públicos jamás vistos, y que concretó políticas de apoyo a los derechos humanos de las mujeres y de protección de los sectores más empobrecidos de la población que son modelo en el mundo.
Michelle Bachelet asumió el gobierno de Chile el 15 de enero del 2006 después de haberle ganado en segunda vuelta a Sebastián Piñera con el 53% de los votos y en representación de la Concertación que iniciaba con ella su cuarto período.
Después de cuatro años, el mundo la ve retirarse con la promesa del retorno en el aire. Si bien se negó a confirmar si se presentaría de nuevo en el 2013, la izquierda chilena espera ansiosamente que la respuesta sea positiva"
NO SOLO LA IZQUIERDA CHILENA ESPERA ANSIOSA, OTRAS TAMBIÉN ESPERAN CASI DESESPERADAS ENCONTRAR SU BACHELET.
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