EL SUECO FEMINISTA
Acabo de leer -ya se que no soy muy original-, el primero de la saga del sueco Stieg Larsson, “Los hombres que no amaban a las mujeres”. He empezado el segundo y sentiré que el tercero -aún no publicado- sea el último, porque al autor le dio por morirse sin darse a tiempo a disfrutar del éxito.
Es novela negra, con dinastías familiares ricas y míserables a la vez, con sus agujeros negros y momentos de brillantez, con sus historias de amor y de odio que suceden en una sociedad cercana y lejana al mismo tiempo. Pero me ha llamado mucho la atención la perspectiva de género que impregna toda la acción, no ya de forma explícita que sería un coñazo, sino por la naturalidad con que los personajes actuan y expresan el punto de vista de las mujeres en relación a las cosas que suceden y los sentimientos que las mueven. Flota en la novela un rechazo frontal a la violencia, a cualquiera de ellas pero en concreto a la que castiga a las mujeres, y su condena a los agresores no tiene matices, ni complejos.
Por otra parte la caracterización y comportamiento de los personajes femeninos se sale de los estereotipos al uso porque ellas son mujeres fuertes, que no son, ni pretenden ser, especialmente atractivas o agradables. Buenas amigas de sus amigos pero también capaces de ser enormemente dañinas con quienes justificadamente se merecen su enemistad. Mujeres que eligen, sin tensiones añadidas, que no necesitan dar un plus de explicaciones para sus decisiones o ambiciones.
En fin, personajes literarios, los masculinos y los femeninos, que sin artificios, expresan como sienten y viven las mujeres. Es raro que un novelón así, haya podido triunfar y vender 300.000 ejemplares en España, pero igual es buena señal.

Meneame
del.icio.us