CURSILERIAS
Una ventaja de no vivir en Madrid es que su oferta de ocio resulta especialmente atractiva para quien no la tiene continuamente a su alcance.
Para quien vive en una ciudad pequeña, consciente de sus limitaciones aunque amante de otros atractivos, encontrarse una noche en Madrid, en la Plaza del Angel ( todos los nombres de sus calles y plazas tienen un regusto literario que me encanta), en el Cafe Central, es una sensación francamente gratificante.
Es sitio pequeño, bien y escasamente iluminado, de sillas incómodas y bancos mullidos donde se canta en directo. Puedes escuchar, como me pasó a mí, a una mujer, Paloma Berganza que con su quinteto de músicos cantaba canciones francesas, bosanova, boleros....mientras te tomas muy despacito un gin-tonic que dicen los entendidos que está soberbio. Ellos sabrán.
Para mí lo soberbio era oir "la vie en rose", o aquella de "nous sommes deux" o " ma solitude" que a los de menos de medio siglo les suena a prehistórico, pero que es música capaz de remover recuerdos y sentimientos haciéndote recuperar olores, frescores y pasiones.
Quien no lo entienda, independientemente de que no lo comparta, tiene un serio problema que debería hacerse ver. Y yo no pienso disculparme por ser tan cursi.

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Conozco el Cafe central y me encanta.
yo | 03-06-2009 - 23:25:57 GMT 1 #