marvicent75@hotmail.com @ 18:32
No se sabe quien se ha tomado vacaciones y ha permitido que sufra un terremoto tan destructivo un país como Haití, con más enfermos de SIDA, con más paro
( solo 1 de cada 50 tiene trabajo fijo), con más muertes por maternidad ( 670 de cada 100.000)… donde reina la corrupción y no existe ningún tipo de red social protectora. Sus consecuencias son allí mucho más duras y crueles, que en otros países ricos, véase Japón, donde cuando la tierra se mueve, muere menos gente.
De cualquier forma, la mayoría entendemos que el ser pobres en lo que se refiere a su renta per capita, no hace a nadie menos merecedor de vivir, ni mas susceptible de pasar prematuramente a la otra vida, como parece ser que se desprende de las declaraciones de algún obispo que, sinceramente, estaría mejor callado.También son francamente repugnantes otras declaraciones de- vaya que casualidad- otro miembro del mismo gremio, que han levantado ampollas. Unas en las que el obispo de Granada, un mala sombra por muy andaluz que sea, afirma de las mujeres que abortan que “Eso le da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer”. Así que según este señor, prototipo de piedad cristiana, cuando una mujer da este paso, es de suponer que porque es malvada e impía, el castigo que merece acorde con su pecado es que los varones, no especifica si cualquiera que pase por allí, o sólo el más cercano, puedan abusar de su cuerpo "con licencia absoluta, sin límites".
Es increíble si no fuera cierto, grotesco si no fuera doloroso, cómico si no fuera tan hiriente para muchos creyentes.